domingo, 30 de noviembre de 2014

Rubéola: es una infección vírica aguda y contagiosa. Si bien por lo general la enfermedad es leve en los niños, tiene consecuencias graves en las embarazadas, porque puede causar muerte fetal o defectos congénitos en la forma del síndrome de rubéola congénita.
El virus de la Rubéola se transmite por gotículas en el aire, cuando las personas infectadas estornudan o tosen. Los humanos son el único huésped conocido.

Prevención:

En 1990 se introdujo la vacuna contra la Rubéola en el esquema de vacunación obligatorio chileno. Esta vacuna, llamada Tresvírica (contra Rubéola, Sarampión y Parotiditis), se aplica al año de edad y se refuerza durante el 1er. año de Educación Básica. Además en el 2005 se realizó una campaña en los niños menores de 5 años donde se aplicó la vacuna Sarampión – Rubéola.
Para prevenir el Síndrome de Rubéola Congénita, Chile llevó a cabo en 1999 una campaña de vacunación en mujeres entre 10 y 29 años, alcanzando coberturas sobre el 95% de la población objetivo. A contar de esa fecha, solo se ha confirmado un caso de rubéola en mujeres el año 2005, reflejando el éxito de la estrategia realizada y se asegura la protección de la mayoría de las mujeres.




            

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